lunes, 26 de marzo de 2012

COSMOLOGIA DE LOS PUEBLOS NEGROS (6)


RELIGIOSIDAD.
     En términos generales podríamos decir que el negro costeño vive una religiosidad hasta ahora no muy bien definida, esto debido a algunos elementos que van en contra de todo credo religioso; en su mayoría estas personas se consideran  católicos, aunque en años recientes en estas comunidades ha habido un alto nivel de expansión de religiones protestantes, alcanzando un porcentaje promedio del 10% de la población.[1] En la mayoría de los católicos es evidente la falta de una buena formación catequética, ya que se desconocen totalmente los principios más elementales de dicha religión.
     Considero oportuno aclarar que esta religiosidad no se reduce al hecho de practicar esta u otra religión. Son muchas las manifestaciones culturales que poseen un alto grado de religiosidad como son las danzas[2], los rituales practicados por los curanderos, los velorios, incluso los mitos mencionados anteriormente guardan en sí un notorio sentimiento de pertenencia a un ser supremo; todos estos, aunque se refieren con frecuencia a inquietudes humanas tienen por objeto expresar la fe en Dios.[3]
     En la religiosidad de los pueblos negros la muerte de una persona y sus requerimientos ocupa un lugar especial; cuando la muerte llega a una persona las expresiones de dolor no son muy notorias en el negro, generalmente no se tiene conciencia de un castigo divino, a lo que se teme es a la alta peligrosidad que adquiere un individuo en los primeros días después de su fallecimiento, ya que su sombra podría quedar penando en el mundo si no se llevan a cabo todos los requerimientos necesarios antes de que tome lugar en el seno de Dios.[4] En estos días de duelo la familia del difunto se ocupa en realizar los funerales con todos los requerimientos impuestos por su tradición para que Dios quede contento y reciba al familiar ya fallecido, si alguno de estos requerimientos es omitido, se tiene la idea de que Dios no puede estar del todo contento y el difunto podría tener problemas para entrar en su gloria, es por eso que los familiares deben conseguir todos los medios necesarios para llevarlos a cabo. Aguirre Beltrán considera que la conservación de todos estos requerimientos que tanta importancia tiene en la vida del negro, impone despilfarros adicionales en forma de fandangos cada mes, hasta el cabo de año;[5] pero si vemos las cosas desde otro punto de vista podríamos entender esto como una gran confianza en la misericordia de Dios.
    Existen entre los negros muchas otras expresiones que pueden ser calificadas como un “sincretismo religioso”,[6] tal es el caso de los ritos que practican los curanderos de la región para curar a las personas que están enfermas de espanto (que han perdido su sombra) y también a las personas que tienen un tono, las cuales –en la mayoría de los casos- no pueden ser curadas por los médicos científicos; estos curanderos se valen de elementos propios del cristianismo como son el agua bendita y oraciones a la Santísima Trinidad  para lograr sus objetivos; otro de los casos se da cuando una persona se prepara para la caza de animales, principalmente el venado, se tiene la creencia de que el venado es uno de las animales protegido por el diablo, por lo cual es muy difícil de cazar; se ha oído decir de algunos cazadores que cuando un venado tiene contacto cercano con el diablo y alguien intenta matarlo el arma no funciona, sin explicación alguna; para que esto no suceda el arma tiene que ser curada antes de  cazar, es un rito en el cual el arma es limpiada con algunas hierbas del campo y agua bendita y algún amuleto que generalmente es la pata o los cuernos de un venado.[7]


2.2.2. MITOLOGIA.
     El mito es uno de los componentes primordiales en la cosmología del negro, a través de él manifiesta un profundo sentimiento de pertenencia a fuerzas sobrenaturales que son –según el negro- las que rigen su vida tanto terrenal como en el más allá.
     Casi todas las ramas de la ciencia humanista, coinciden en que el mito tiene su lenguaje; aparece en forma de narración con argumentos, tiene estilo y a menudo belleza; tiene una historia y distribución cultural que como tal posee funciones y significados psicológicos, sociales y religiosos;[8] en la mitología del negro estos elementos se hacen presentes sobre todo en lo que él conoce como la “sombra y el tono”.[9]
      El negro costeño considera que la composición antropológica de toda persona está integrada por cuatro partes esenciales, a saber: el cuerpo, el alma, la sombra y el tono.[10] Si bien es cierto que la idea que el negro tiene de los conceptos de alma y cuerpo no difieren mucho de su definición universal, es también cierto que en él no despiertan mayor importancia; cosa contraria a lo que sucede con los conceptos de sombra y de tono.
     La sombra se describe como algo inmaterial que tiene la forma del ser humano, esta puede salir del cuerpo vivo sin que se produzca la muerte de la persona; cuando un individuo está soñando la sombra recorre los lugares más diversos sin obstáculos de tiempo y espacio, el negro tiene muy arraigada la idea de que cuando una persona está soñando y se le despierta inesperadamente, la sombra, que se encuentra en ese momento fuera del cuerpo, no regresa y la persona se enferma, los negros llaman a esta enfermedad “espanto”, lo mismo sucede cuando una persona experimenta una fuerte impresión o sensación de miedo profundo.
     Con respecto al cuarto elemento constitutivo de la persona –según el negro-, todo recién nacido debe adquirir un animal o tono; éste lo reciben de personas ya ancianas que le dan al niño un animal de su misma especie,           éste rito lo realizan a escondidas de los padres del niño, cuando la madre de éste duerme, el niño es robado por un animal sin que los padres se den cuenta, es llevado a los cruces de caminos donde se lleva a cabo este ritual y posteriormente el niño es devuelto a su madre, pero no junto a ella, sino debajo de la cama en la que ella se encuentra, es entonces cuando los padres se dan cuenta de la desaparición del niño y al encontrarlo bajo la cama comprenden que su hijo tiene ya un tono (animal)[11]
      La adquisición de un animal implica una relación de dependencia entre la bestia y el hombre; la bestia cuidará del hombre, lo libará de los peligros del bosque y de las asechanzas del enemigo, ésta es una ventaja, pero si  el animal-tono se enferma, es herido o muere, esa misma suerte correrá el hombre-tono ya que los dos son una sola cosa y uno sufre en carne propia las acciones ejercidas sobre el otro.[12] El animal tono puede ser cualquier animal salvaje, pero los más conocidos en los negros costeños es el tigre, el lagarto y el toro.
     Considero pertinente mencionar que el concepto de tono entre los negros, en muchas ocasiones es utilizado como sinónimo de brujo o hechicero, aunque anteriormente estas eran cosas totalmente diferentes.[13]


[1] Cf. ROJAS David. Op, cit.
[2] La danza de los “Diablos” se practica para invocar las fuerzas y protección del dios “Ruja”.
[3] Cf. DE WAAL Annemarie, Op., cit.  p. 228.
[4] Cf. AGUIRRE BELTRAN,  Op., cit. P. 164.
[5] Cf., AGUIRRE BELTRAN, Op., cit. P. 164.
[6] Sincretismo: es un sistema filosófico que trata de conciliar doctrinas diferentes. En este caso es utilizado para expresar la unificación de elementos de la doctrina cristiana y ritos paganos.
[7] Este es el testimonio de Bardonio y Francisco Morales, dos cazadores de la población de Santiago Llano Grande.
[8]  Cf. DE WAAL Annemarie, Introducción a la Antropología Religiosa, Editorial Verbo Divino, España 1975, p. 209-210.
[9] Definir los conceptos de sombra y tono resulta muy difícil, esto debido a que el negro nunca se ha preocupado por traducir la idea que de ellos tiene. Gonzalo Aguirre Beltrán considera de forma aproximada que el concepto de sombra comprende esa serie de nociones que la psicología moderna en tiempos pasados encerraba en la palabra subconsciencia; pero para el negro este concepto comprende mucho más que eso. El tono, que sería la última porción de la persona humana, tampoco es un concepto usual para el lenguaje Occidental;  para el negro es una relación de dependencia que existe entre un hombre y un animal que los liga a un destino común. Cf. AGUIRRE BELTRAN, Op., cit.    P. 177.
[10] Cf. AGUIRRE BELTRAN,  Cuijla, Op. Cit.,  p. 176.
[11] Cf. AGUIRRE BELTRAN, Op., cit.  p. 185.
[12] Ibidem.
[13] Cf. AGUIRRE BELTRAN, Op., cit., p. 185.

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